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Panorama de la Ciencia, Tecnología e Innovación en Guatemala

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El informe “Relevamiento de la Investigación e Innovación en la República de Guatemala”, sexto en el mundo y primero en América y en idioma Español, fue elaborado por el Doctor Guillermo Lemarchand, Consultor de UNESCO y el objetivo principal de su realización es contar con un punto de partida que nos indique como estamos y hacia dónde tenemos que dirigir los esfuerzos como país, para lograr el desarrollo tecnológico y de innovación que necesitamos.

Desde finales de 2014, la República de Guatemala cuenta con el Plan Nacional de Desarrollo K’atun: Nuestra Guatemala 2032. Tanto el Plan, como la Política Nacional de Desarrollo, es un instrumento que orienta y organiza el quehacer del Sector Público a todo nivel, con una perspectiva de gradualidad que define prioridades, metas, resultados y lineamientos. Al mismo tiempo, constituye un mecanismo de armonización de las acciones de desarrollo sostenible en las que están involucrados actores de la sociedad civil y la cooperación internacional.

La Política Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico es parte integral de este plan. Así mismo, las políticas CTI (Ciencia Tecnología e Innovación) articulan coherentemente con un conjunto de políticas sectoriales e intersectoriales de desarrollo.

Principales resultados del estudio GO SPIN realizado por el Observatorio Mundial sobre Instrumentos de Política en Ciencia, Tecnología e Innovación de UNESCO para Guatemala.

En Guatemala, el número de investigadores/as equivalente a jornada completa (EJC) es de 411, un valor que representa solo 26,7 investigadores/as EJC por millón de habitantes. Esta proporción es muy inferior a la que tenía el país cuatro décadas atrás (84 investigadores/as EJC por millón de habitantes), indicando que, durante este periodo, la fracción de la población que se dedica a tareas de Investigación Desarrollo (I+D) se redujo en un 70%.

En Guatemala, el número de científicos/as por millón de habitantes es 16 y 262 veces más pequeño que el promedio en América Latina y los países desarrollados, respectivamente.

Para que las actividades de investigación e innovación puedan comenzar a influir en forma visible en la economía del país, el tamaño de la comunidad científica guatemalteca debería ser, al menos, unas 45 veces más grande (entre 1.000 y 1.200 investigadores/as EJC por millón de habitantes). Así mismo, aproximadamente el 50% de los investigadores/as debería estar realizando tareas de investigación e innovación dentro del sector productivo del país.

Estas han sido las trayectorias seguidas por la mayoría de los países emergentes que lograron alcanzar las metas de una sociedad del conocimiento. En los países desarrollados, estas proporciones pueden llegar a ser 5 o 6 veces más grandes (5.000 a 7.000 investigadores/as EJC por millón de habitantes).

El número de estudiantes de Educación Superior ha venido creciendo exponencialmente desde 1950, al igual que el número de estudiantes por cada 100 mil habitantes. El número de estudiantes mujeres ha seguido el mismo patrón de crecimiento exponencial y también ha logrado en los últimos años superar al número de graduados varones.

Pese a ello, la inversión pública en Educación Superior es de apenas un tercio del promedio en América Latina. El número de titulados de grado y maestría dentro de la población mayor de 25 años es 6,5% y 0,3% respectivamente.

Guatemala no solo tiene un número muy reducido de investigadores/as, su principal limitación es reducido número de titulados de Grado y Posgrado que se gradúa anualmente, tanto en ciencias exactas y naturales, como en ingeniería y tecnología.

Este hecho se ve magnificado por el escaso número de posgrados (maestrías y doctorados) disponibles, tanto en la Universidad de San Carlos (estatal), como en el resto de las universidades privadas.

Así mismo, no existe aún un marco regulatorio adecuado para promover la excelencia en los posgrados a través de procesos de acreditación por evaluación de pares, como ocurre en otros países de América Latina. Resulta imprescindible extender las buenas prácticas de acreditación periódica de posgrados siguiendo criterios y exigencias internacionales.

Guatemala tiene el menor valor del “Índice de Brecha de Género” de todos los países de América Latina y el Caribe y ocupa el puesto 105 sobre 144 el mundo. Sin embargo, la participación de las mujeres como porcentaje del número total de investigadores es del 44,7% y en términos relativos, las mujeres obtienen mejor puntuación que los hombres en las propuestas de financiamiento de proyectos de investigación

Otra limitación que restringe muy seriamente el desarrollo científico y tecnológico de Guatemala es su presupuesto. Guatemala invierte el 0,029% de su PIB en actividades de I+D. Esto es:

14 veces menos que el promedio de inversión de África Subsahariana,

25 veces menos que el promedio de América Latina y el Caribe,

85 veces menos que el promedio de Europa Occidental y casi

200 veces menos que lo invertido por la República de Corea o Israel.

La Republica de Malaui, tiene una superficie y población similar a Guatemala, pero su PIB es 10 veces más pequeño (o sea que es un país 10 veces más pobre).

En un estudio GO SPIN de Malaui, se comprobó que el país invierte al menos 3 veces el presupuesto nominal de Guatemala en I+D. También, produce 3 veces más publicaciones científicas que su par centroamericano.

Cuatro décadas atrás, en la propia Guatemala, se invertía casi 8 veces más de lo que se invierte hoy en I+D como porcentaje del PIB.

La producción científica en términos de artículos publicados en revistas de corriente principal, se mantuvo relativamente constante por 3 décadas hasta que, en 2005, comenzó a crecer en forma sostenida. Actualmente, el número de publicaciones científicas anuales de Guatemala la coloca en el puesto 129 a nivel mundial y en el puesto 16 a nivel latinoamericano.

Cuando se analiza el número de artículos publicados por millón de habitantes, se observa que a finales de los años setenta se había logrado un pico de 8,5 que no fue superado hasta el año 2012. De hecho, entre 1982 y 2003 la productividad se reducía año a año.

El valor actual es de 11 artículos por millón de habitantes Esto quiere decir que las personas no están interesadas en publicar artículos o realizar investigaciones. En el presente, casi el 90% de los artículos científicos de Guatemala se publican en cooperación con otros países

A modo de comparación, el nivel de publicación de artículos científicos por millón de habitantes en Chile, es 45 veces mayor.

El número de solicitudes de patentes por millón de habitantes en Guatemala, ha venido disminuyendo exponencialmente desde principios de la década del sesenta. Así mismo, durante los últimos 40 años, el número de patentes concedidas a inventores guatemaltecos por la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos ha sido insignificante (12 patentes, en entre lo que va de este siglo y el siglo pasado). La producción de diseños industriales y modelos de utilidad también ha sido muy escasa en la última década.

Esto significa que existen limitaciones para los nuevos emprendedores e inventores quienes no están interesados en inscribir sus inventos e innovaciones ya que este proceso tiene costos muy altos en nuestro país.

Estudios elaborados y que pueden tener potencial de desarrollo y exploración por parte de los científicos e innovadores.

Una serie de estudios internacionales, analizó la importancia económica y social de la gran variedad de etnomedicinas mayas y la posibilidad de aplicar este conocimiento ancestral en distintos tratamientos modernos. No solo la legislación actual guatemalteca carece de instrumentos legales para proteger el uso comercial del conocimiento ancestral y de las especies autóctonas de Guatemala que han sido identificadas para poder ser utilizadas en distintos tratamientos médicos, sino que no existe ningún instrumento de política CTI que promueva su estudio y difusión.

Esta es un área de vacancia que podría generar una ventana de oportunidad para el desarrollo comercial, cuyas regalías podrían ser volcadas para favorecer el desarrollo de las distintas comunidades ancestrales del país.

Es de suma importancia recalcar que según un estudio realizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín acerca de las características del emprendimiento en Guatemala, se determinó que en su mayoría, los emprendedores son pequeños comerciantes auto-empleados (FCE-UFM, 2012). El 65% de los emprendedores se dedican al comercio y un 73,3% de ellos requieren de menos de Q. 20.000 para iniciar un negocio. El 78,1% de los negocios no han generado ningún empleo adicional al del titular del mismo. Además, los emprendedores guatemaltecos heredan las características etarias de la población; el 55% de los emprendedores tiene entre 18 y 34 años y otro 22% tiene entre 35 y 44 años. El emprendedor tiene, en términos generales, bajos niveles de educación; un 31,1% de los emprendedores no ha superado el nivel primario de educación y otro 52,9% no pasa de la educación secundaria.

Estos datos son relevantes pues determinan que el guatemalteco está dispuesto a emprender, si este emprendimiento fuera de la mano con el área del desarrollo e investigación tenemos muchas posibilidades de crecer como país a través de la innovación y la trasferencia tecnológica.

Política Nacional de Desarrollo Científico Tecnológico 2015-2032 Elaborada por SENACYT.

Comprende Cuatro Ejes

  1. Formación de Capital Humano de Alto Nivel.

Poder formar científicos en doctorados y maestrías en ciencias puras como matemáticas, física, química e ingenierías, las cuales en los estudios muestran que son necesarias para el desarrollo de un país.

  1. Investigación Basada en Demandas Sociales y productivas. Este es uno de los ejes más importantes, el objetivo principal es generación de conocimiento y gestión del conocimiento adquirido a proyectos estratégicos, los cuales estén de la mano con otros centros de investigación a nivel global, apoyando los estudios que ayudan al desarrollo de las ciencias puras y las ciencias sociales, humanísticas y económicas con el enfoque científico y tecnológico que busquen tener una aplicación de investigación para aportar soluciones a problemas de país.
  2. Innovación y Transferencia de Tecnología. Busca desarrollar y transferir todos los avances tecnológicos en todo el país, en este eje se impulsa el desarrollo de las comunidades en base al conocimiento generado por las investigaciones realizadas y la aplicación de los conceptos de innovación para mejorar la productividad.
  3. Popularización Científico-Tecnológica. Se busca estimular la difusión, promoción y popularización de la producción científica-tecnológica. Conlleva actividades de capacitación técnica, eventos de difusión de conocimientos y los resultados en revistas especializadas que tengan un impacto a nivel global.

Ciclo de implementación de la Política Nacional de Ciencia y Tecnología

  1. Interesar a las personas en la ciencia, tecnología y procesos de innovación tecnológica.
  2. Formar a las personas en la ciencia, tecnología e innovación.
  3. Realizar investigación científica en búsqueda de soluciones a la problemática nacional.
  4. Se hacen los estudios de factibilidad y viabilidad de la aplicación de la solución encontrada.
  5. Se procede a realizar la transferencia de tecnología y procesos innovativos, que consiste en proporcionar los conocimientos de las investigaciones realizadas, para mejorar el desarrollo de las actividades.

Este es el proceso ideal para llevar a cabo la implementación de la Política Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, este ciclo es flexible y adaptable, de acuerdo a las necesidades del inves.